dolor retrocalcáneo

Concepto Clínico:Tendinopatía aquílea o bursitis retrocalcánea

CIE-10:M76.6

El dolor retrocalcáneo se refiere al dolor localizado en la parte posterior del talón, donde se inserta el tendón de Aquiles en el hueso calcáneo. Es un motivo de consulta frecuente en ortopedia y medicina del deporte. Ocurre principalmente por sobrecarga mecánica, microtraumatismos repetitivos o alteraciones en la biomecánica del pie. En México, su prevalencia es alta, especialmente en corredores, deportistas recreativos y personas con obesidad o que utilizan calzado inadecuado de forma prolongada. También es común en pacientes con enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide o espondiloartropatías. El aumento de la práctica deportiva sin supervisión adecuada y el uso de calzado con soporte deficiente han contribuido a su incremento en la población general. Afecta por igual a hombres y mujeres, aunque ciertas patologías como la deformidad de Haglund son más frecuentes en mujeres jóvenes debido al uso de calzado con talón rígido.

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Descripción Detallada

El dolor retrocalcáneo se siente como una molestia punzante o urente en la parte posterior del talón, justo donde el tendón de Aquiles se une al hueso. Inicialmente, el dolor puede ser leve y solo presentarse al iniciar la actividad física o al levantarse por la mañana (rigidez matutina), mejorando con el movimiento. A medida que evoluciona, el dolor se vuelve constante, más intenso y puede persistir en reposo. La zona suele estar sensible al tacto, caliente y a veces ligeramente hinchada. Las actividades que empeoran notablemente el dolor son: correr, saltar, subir escaleras, caminar en superficies inclinadas o usar calzado que presione la parte posterior del talón (como ciertos zapatos deportivos o botas). En casos crónicos, puede notarse un engrosamiento del tendón o incluso un nódulo doloroso. Si no se trata, la inflamación puede progresar a una degeneración del tendón (tendinosis) o a una bursitis (inflamación de la bolsa serosa), aumentando el riesgo de ruptura tendinosa. El dolor suele ser unilateral, pero en casos de enfermedades sistémicas puede ser bilateral.

Banderas Rojas (Urgencia)

Acuda a urgencias inmediatamente si dolor retrocalcáneo se presenta junto con alguno de estos signos:

  • Dolor intenso y súbito acompañado de un chasquido audible - sospecha de ruptura del tendón de Aquiles.
  • Fiebre, enrojecimiento intenso y calor local - posible infección (bursitis séptica).
  • Pérdida completa de la capacidad para apoyar el pie o caminar.
  • Dolor bilateral en talones acompañado de dolor lumbar matutino o inflamación en otras articulaciones - puede indicar una espondiloartropatía.

Se debe buscar atención URGENTE si hay dolor insoportable, chasquido audible con incapacidad para caminar, o signos de infección (fiebre, enrojecimiento marcado). Se debe acudir PRONTO (en días) si el dolor persiste más de una semana a pesar del reposo y medidas caseras, o si interfiere con la marcha normal. Una consulta de RUTINA es adecuada para dolor leve que aparece solo con el deporte, para evaluación biomecánica y plan de prevención. En México, se puede iniciar con el médico general o familiar, quien derivará al ortopedista o reumatólogo según sea necesario.

Principales Causas

1

Tendinitis/Tendinosis Aquílea

Inflamación o degeneración del tendón de Aquiles por sobreuso, común en corredores y deportistas.

2

Bursitis Retrocalcánea

Inflamación de la bolsa serosa ubicada entre el tendón de Aquiles y el calcáneo, a menudo por fricción o presión del calzado.

3

Deformidad de Haglund

Prominencia ósea anormal en la parte posterosuperior del calcáneo que roza con el tendón y el calzado.

4

Enfermedades Reumáticas

Como artritis reumatoide, espondilitis anquilosante o gota, que causan inflamación en la inserción del tendón (entesitis).

5

Traumatismo Directo

Golpe o impacto en la zona posterior del talón.

6

Biomecánica Alterada

Pie plano, pie cavo, o alteraciones en la marcha que generan tensión excesiva en el tendón.

Síntomas Acompañantes Frecuentes

Dolor y sensibilidad a la palpación en la parte posterior del talón.Hinchazón y enrojecimiento local en la zona del tendón de Aquiles.Rigidez en el talón, especialmente por las mañanas o tras periodos de inactividad.Dolor que aumenta con la actividad física, en particular al empujar con el pie (como al pararse de puntillas).Engrosamiento palpable del tendón o presencia de un nódulo en casos crónicos.

Diagnóstico y Estudios

El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y el examen físico. El médico internista u ortopedista preguntará sobre la actividad física, tipo de calzado, inicio y características del dolor. En el examen, palpará el tendón y el talón para localizar el punto de máximo dolor, evaluará la movilidad del tobillo y realizará maniobras específicas como la compresión de la bursa o la prueba de Thompson (para evaluar integridad del tendón). Se observa la marcha y la alineación del pie. El diagnóstico diferencial es crucial para descartar otras causas como fracturas, neuropatías o enfermedades sistémicas. La imagenología complementa el diagnóstico clínico.

Estudios comunes solicitados:

  • Radiografía simple de pie y tobillo (para descartar deformidad de Haglund, espolones o fracturas).
  • Ultrasonido Doppler musculoesquelético (evalúa el tendón, bursa, detecta inflamación, líquido y degeneración).
  • Resonancia Magnética (reservada para casos complejos o prequirúrgicos, evalúa con detalle tejidos blandos y posible ruptura).
  • Análisis de sangre (solo si se sospecha enfermedad reumática: VSG, PCR, factor reumatoide, HLA-B27).
  • Estudio baropodométrico o de la marcha (para evaluar alteraciones biomecánicas en casos crónicos o recurrentes).

Tratamientos Médicos

  • Reposo Relativo y Modificación de Actividad: Evitar actividades que desencadenen el dolor (correr, saltar). Mantener actividad sin impacto como natación o ciclismo.
  • Fisioterapia y Ejercicios Excéntricos: Programa supervisado de fortalecimiento excéntrico del tendón de Aquiles y estiramientos de la pantorrilla. Es el pilar del tratamiento conservador.
  • Medicación: Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) por corto tiempo para control del dolor agudo. Infiltraciones con corticosteroides se usan con MUCHA precaución por riesgo de ruptura tendinosa.
  • Ortesis y Calzado: Taloneras de silicona o gel para elevar el talón y reducir la tensión. Calzado con contrafuerte blando y adecuado soporte. En casos biomecánicos, plantillas ortopédicas personalizadas.
  • Cirugía: Reservada para casos que no responden a 6 meses de tratamiento conservador. Incluye limpieza del tendón, resección de la deformidad de Haglund o bursectomía.

Manejo en Casa (Si no hay Red Flags)

  • Aplicación de hielo en la zona dolorosa durante 15-20 minutos, 3-4 veces al día, especialmente tras la actividad.
  • Estiramientos suaves de la pantorrilla y el tendón de Aquiles, manteniendo la posición 30 segundos, varias veces al día.
  • Uso temporal de calzado abierto por detrás (como sandalias) o zapatos con talón blando para evitar la presión directa.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo seguir haciendo ejercicio si me duele el talón?

Debe modificar su actividad. Evite correr, saltar o cualquier ejercicio de alto impacto que cause dolor. Puede realizar actividades de bajo impacto como natación, bicicleta estática o elíptico, que no sobrecargan el tendón, hasta que el dolor ceda y sea evaluado por un profesional.

¿Las infiltraciones de cortisona son buenas para este dolor?

Deben usarse con extrema precaución y solo por un especialista experimentado. Aunque reducen la inflamación rápidamente, pueden debilitar el tendón y aumentar el riesgo de ruptura, especialmente si se inyectan directamente en él. Por lo general, no son el tratamiento de primera línea y se reservan para bursitis persistentes, evitando la reinyección.

¿El dolor puede ser por el tipo de zapato que uso?

Absolutamente sí. El calzado con contrafuerte (parte trasera) rígido, apretado o que roza constantemente la parte posterior del talón es una causa común, especialmente en la deformidad de Haglund. También el uso de tacones altos que acortan el tendón, o zapatos deportivos viejos sin amortiguación, contribuyen al problema. Es fundamental usar calzado que no presione esa zona.

¿Cuándo es emergencia el dolor de talón?

Es una emergencia ortopédica si siente un chasquido seco seguido de dolor intenso e incapacidad para pararse de puntillas o caminar, ya que sugiere ruptura del tendón de Aquiles. También si hay signos de infección: fiebre, enrojecimiento muy marcado, calor y dolor pulsátil. En estos casos, acuda a urgencias inmediatamente.

¿Qué estudios necesito para saber qué tengo?

El primer estudio suele ser una radiografía para ver el hueso. El más útil para evaluar el tendón y los tejidos blandos es el ultrasonido musculoesquelético, que es dinámico, accesible y no usa radiación. La resonancia magnética se solicita si el diagnóstico es dudoso o se planea cirugía. Los análisis de sangre solo son necesarios si su médico sospecha de una enfermedad reumática.

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