Epífora crónica
Concepto Clínico:Lagrimeo crónico
CIE-10:H04.2
La epífora crónica es un síntoma oftalmológico común que se define como el lagrimeo excesivo y persistente, que puede durar semanas o meses, y que resulta de un desequilibrio entre la producción y el drenaje de las lágrimas. En términos sencillos, los ojos producen más lágrimas de las que el sistema de drenaje puede evacuar, o bien, dicho sistema está obstruido. No es una enfermedad en sí misma, sino una manifestación de diversos problemas subyacentes. Ocurre porque las lágrimas, que normalmente lubrican el ojo y drenan por los puntos lagrimales hacia la nariz, encuentran un impedimento en su camino o porque existe una irritación que estimula una producción refleja exagerada. En México, su prevalencia es alta, especialmente en adultos mayores, debido a la frecuencia de alteraciones anatómicas relacionadas con la edad, como la estenosis (estrechamiento) de los conductos lagrimales. También es común en personas con antecedentes de conjuntivitis alérgica crónica, muy frecuente en nuestro país por factores ambientales y climáticos. Aunque puede afectar a cualquier edad, su impacto en la calidad de vida es significativo, causando visión borrosa, irritación cutánea y molestias sociales.
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Descripción Detallada
El paciente con epífora crónica experimenta una sensación constante de humedad en los ojos, con lagrimeo que puede ser intermitente o continuo, y que a menudo empeora con el frío, el viento, la exposición al sol o al realizar actividades que requieren concentración visual como leer o usar pantallas. No se trata de un llanto emocional, sino de un goteo involuntario que puede mojar el rostro y las mejillas, llegando a causar maceración e irritación de la piel del párpado inferior (dermatitis). La evolución suele ser lenta y progresiva. Inicialmente puede ser un lagrimeo leve que se atribuye al cansancio, pero con el tiempo se vuelve más constante y molesto. Lo que típicamente lo empeora son los factores ambientales ya mencionados, así como procesos infecciosos o inflamatorios concurrentes (como una blefaritis o una rinosinusitis). En algunos casos, el lagrimeo puede alternar con periodos de ojo seco paradójico, donde la mala calidad de la lágrima provoca irritación y, como reflejo, una sobreproducción acuosa. La sensación de tener un 'ojo lloroso' permanente puede generar frustración, dificultad para aplicar maquillaje en mujeres, y problemas para usar lentes de contacto. Es importante diferenciarlo del lagrimeo agudo, que puede deberse a un cuerpo extraño o una infección repentina.
Banderas Rojas (Urgencia)
Acuda a urgencias inmediatamente si epífora crónica se presenta junto con alguno de estos signos:
- •Dolor intenso, enrojecimiento marcado y disminución de la visión aguda: Podría indicar glaucoma agudo, uveítis o infección intraocular, que son emergencias oftalmológicas.
- •Aparición de una masa o tumoración dolorosa en el ángulo interno del ojo (zona del saco lagrimal) con fiebre: Sugiere dacriocistitis aguda, que requiere antibioterapia urgente.
- •Traumatismo facial o nasal reciente seguido de epífora: Puede indicar fractura y obstrucción del conducto lagrimonasal.
- •Epífora unilateral súbita acompañada de sangrado nasal (epistaxis) o cambios neurológicos: Aunque raro, puede ser signo de un tumor nasal o de base de cráneo.
Se debe buscar atención de URGENCIA si el lagrimeo se acompaña de dolor ocular intenso, pérdida visual, fiebre o una masa inflamada y roja en el canto interno del ojo. Estos signos pueden indicar infección grave o presión ocular alta. Se debe acudir de manera PRONTA (en días) si el lagrimeo es persistente por más de una semana, interfiere con las actividades diarias, o si hay secreción purulenta o una tumoración no dolorosa. Para un lagrimeo leve y ocasional que no causa mayores molestias, se puede programar una consulta de RUTINA con el oftalmólogo o el médico internista para una evaluación inicial y descartar causas sistémicas como alergias crónicas.
Principales Causas
Obstrucción del sistema de drenaje lagrimal (vía lagrimal)
Es la causa más frecuente en adultos. Puede ser por estenosis (estrechamiento) idiopática relacionada con la edad, por taponamiento con detritus celulares o, menos común, por tumores que comprimen los conductos.
Disfunción del punto lagrimal o del canalículo
El orificio de drenaje (punto lagrimal) puede estar mal posicionado (ectrópion, entropión) u obstruido por una membrana. Los canalículos (pequeños tubos que conectan el punto con el saco lagrimal) pueden bloquearse por inflamación o cálculos (dacriolitos).
Hipersecreción lagrimal refleja
El ojo produce más lágrimas como respuesta a una irritación de la superficie ocular. Causas comunes son el síndrome de ojo seco (la lágrima de mala calidad irrita y desencadena un rebote acuoso), blefaritis, alergias conjuntivales, cuerpos extraños o triquiasis (pestañas que rozan el ojo).
Alteraciones palpebrales
Párpados que no cierran bien (lagoftalmos) o que están girados hacia fuera (ectrópion), impiden que las lágrimas lleguen al punto lagrimal, desbordándose por la mejilla.
Infecciones o inflamaciones del saco lagrimal (dacriocistitis)
La inflamación crónica o aguda del saco lagrimal, a menudo por obstrucción previa, impide el drenaje normal y puede causar epífora con secreción purulenta.
Causas iatrogénicas o traumáticas
Secuelas de cirugías faciales, orbitarias o nasales, fracturas del hueso que aloja el saco lagrimal (hueso maxilar), o quemaduras químicas que cicatrizan y obstruyen los conductos.
Síntomas Acompañantes Frecuentes
Diagnóstico y Estudios
El diagnóstico lo realiza principalmente el oftalmólogo, aunque el médico internista puede iniciar la evaluación. Se inicia con una historia clínica detallada, preguntando por la duración, factores agravantes, antecedentes de alergias, traumatismos, cirugías o uso de medicamentos. El examen físico incluye una inspección minuciosa de los párpados, la posición de los puntos lagrimales y la superficie ocular. Se realiza la prueba de desaparición del colorante de fluoresceína: se instila una gota en el ojo y se observa cuánto tarda en desaparecer; si persiste, sugiere obstrucción. La prueba de irrigación lagrimal (lavado de vías lagrimales) es clave: se introduce suero fisiológico con una cánula por el punto lagrimal; si el líquido fluye libremente a la nariz o garganta, el sistema está permeable; si refluye por el mismo punto o por el punto contrario, indica obstrucción. La dacriocistografía (radiografía con contraste de las vías lagrimales) puede localizar el sitio exacto de la obstrucción. En casos complejos, se puede emplear endoscopia nasal para evaluar la desembocadura del conducto.
Estudios comunes solicitados:
- Prueba de desaparición del colorante de fluoresceína.
- Prueba de irrigación (lavado) de vías lagrimales.
- Dacriocistografía (radiografía con contraste de las vías lagrimales).
- Endoscopia nasal para valorar la válvula de Hasner (desembocadura nasal del conducto).
- Tomografía computarizada (TC) de órbitas y senos paranasales (en casos de trauma o sospecha de masa).
Tratamientos Médicos
- Tratamiento médico de la causa subyacente: Si la epífora es por ojo seco o blefaritis, se usan lágrimas artificiales, ungüentos lubricantes y limpieza palpebral. Para alergias, antihistamínicos tópicos o sistémicos.
- Dilatación y sondaje (en obstrucciones parciales o en niños): Procedimiento en el que se dilata el punto lagrimal y se pasa una sonda fina para destapar la obstrucción. Puede combinarse con irrigación de esteroides.
- Dacriocistorrinostomía (DCR): Cirugía para crear una nueva vía de drenaje entre el saco lagrimal y la nariz, evitando la obstrucción. Es el tratamiento definitivo para obstrucciones completas del conducto lagrimonasal. Puede ser externa (con incisión en la piel) o endonasal (por dentro de la nariz, menos invasiva).
- Reparación quirúrgica de alteraciones palpebrales: Corrección de ectrópion, entropión o laxitud palpebral mediante blefaroplastia para reposicionar el punto lagrimal y permitir un drenaje adecuado.
Manejo en Casa (Si no hay Red Flags)
- ✓Limpieza suave de párpados con toallitas estériles o champú para bebés diluido: Ayuda a mantener los puntos lagrimales libres de costras si hay blefaritis asociada.
- ✓Aplicación de compresas tibias sobre el ángulo interno del ojo: Puede aliviar la molestia y, en casos leves de obstrucción, ayudar a despegar secreciones espesas.
- ✓Masaje del saco lagrimal (especialmente en bebés con obstrucción congénita): Se presiona suavemente con la yema del dedo desde el ángulo interno del ojo hacia la nariz, para intentar abrir una membrana obstructiva. Solo debe hacerse bajo indicación médica.
Preguntas Frecuentes
Doctor, ¿el lagrimeo constante puede ser por estrés o nervios?
No directamente. El estrés no causa obstrucción anatómica de las vías lagrimales. Sin embargo, el estrés puede exacerbar condiciones como el blefaroespasmo (parpadeo involuntario) o empeorar el síndrome de ojo seco, lo que indirectamente podría contribuir a un lagrimeo reflejo. La causa suele ser física (obstrucción o irritación), no emocional.
¿Se puede curar sin cirugía?
Depende de la causa. Si es por una irritación como alergia u ojo seco, el tratamiento médico (gotas) puede resolverlo completamente. Si hay una obstrucción mecánica completa del conducto, la curación definitiva suele requerir una cirugía (dacriocistorrinostomía). Las obstrucciones parciales a veces se manejan con sondaje y lavados.
¿Es hereditario?
No es típicamente hereditario en adultos. Sin embargo, en recién nacidos existe la obstrucción congénita del conducto lagrimonasal, que es común y a menudo se resuelve espontáneamente en el primer año de vida. Las formas del adulto están más relacionadas con la edad, traumatismos o infecciones.
¿Cuándo es emergencia?
Es emergencia si el lagrimeo viene acompañado de DOLOR OCULAR FUERTE, OJO ROJO INTENSO, PÉRDIDA DE VISIÓN o FIEBRE con una bolita roja y dolorosa en el rabillo del ojo. Eso podría ser una infección grave (dacriocistitis aguda) o glaucoma, que requieren atención inmediata.
¿Qué estudios necesito?
El estudio inicial es clínico: el oftalmólogo hará un lavado de vías lagrimales en el consultorio. Si hay obstrucción, el estudio de imagen más común es la dacriocistografía (una radiografía especial con contraste) para ver por dónde se tapa. En casos de trauma o sospecha de tumor, se puede pedir una tomografía (TC).
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