Lagrimeo epifora
Concepto Clínico:Epífora
CIE-10:H04.2
La epífora, comúnmente conocida como lagrimeo excesivo o constante, es un síntoma oftalmológico que consiste en un desbordamiento de lágrimas sobre el párpado inferior hacia la mejilla, debido a un desequilibrio entre la producción y el drenaje de la película lagrimal. No es una enfermedad en sí misma, sino una manifestación de un problema subyacente. Ocurre principalmente por dos mecanismos: hipersecreción lagrimal (producción excesiva) o, más frecuentemente, por una obstrucción o malfuncionamiento del sistema de drenaje nasolagrimal (dacrioestenosis). En México, es un motivo de consulta común en atención primaria y oftalmología, con una prevalencia significativa que aumenta con la edad, especialmente en adultos mayores, debido a cambios degenerativos en los canalículos y el saco lagrimal. Factores ambientales como la contaminación, el clima seco y la alta exposición a alérgenos en ciertas regiones del país pueden exacerbar su presentación.
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Descripción Detallada
El paciente experimenta una sensación constante de humedad en el ojo y la mejilla, con lágrimas que se acumulan y finalmente se desbordan, incluso en ausencia de emociones o irritantes evidentes. Puede ser intermitente o constante, y a menudo empeora con el frío, el viento, la exposición a la luz brillante (fotofobia) o durante actividades que requieren concentración visual como leer o usar pantallas. La evolución suele ser crónica y progresiva si la causa es obstructiva. En casos de hipersecreción, puede ser más agudo y asociarse a episodios de irritación. El lagrimeo constante puede llevar a maceración de la piel del párpado inferior (dermatitis), sensación de visión borrosa por la película lagrimal irregular, y molestias sociales. Se empeora notablemente con infecciones respiratorias altas (por edema de la mucosa nasal), con alergias estacionales, al aplicar gotas oftálmicas irritantes o al frotarse los ojos. En ambientes con aire acondicionado o calefacción, donde el aire es más seco, puede paradoxalmente iniciarse un ciclo de lagrimeo reflejo por sequedad ocular.
Banderas Rojas (Urgencia)
Acuda a urgencias inmediatamente si lagrimeo epifora se presenta junto con alguno de estos signos:
- •Dolor ocular intenso, enrojecimiento marcado y disminución de la agudeza visual (sugiere glaucoma agudo, uveítis o queratitis)
- •Epífora súbita acompañada de trauma facial o nasal (posible fractura que afecta vía lagrimal)
- •Masa palpable dolorosa en el ángulo interno del ojo (área del saco lagrimal) con enrojecimiento y fiebre (dacriocistitis aguda, riesgo de celulitis orbitaria)
- •Epífora unilateral progresiva con obstrucción nasal ipsilateral o epistaxis (para descartar neoplasia nasosinusal)
Se debe acudir a urgencias si presenta cualquiera de las banderas rojas mencionadas, especialmente dolor intenso o pérdida visual. Una consulta médica programada (con médico general, internista u oftalmólogo) debe realizarse si el lagrimeo es persistente por más de una semana, interfiere con las actividades diarias, o se asocia a secreción purulenta o hinchazón local. Para casos leves y crónicos sin otros síntomas, una consulta de rutina es adecuada para evaluación y manejo inicial. En México, se recomienda iniciar con el médico familiar o general quien puede referir al oftalmólogo si es necesario.
Principales Causas
Obstrucción del conducto nasolagrimal
La causa más frecuente en adultos. Puede ser congénita (en lactantes) o adquirida por estenosis involutiva por edad, inflamación crónica (dacriocistitis) o, menos común, por tumores.
Disfunción del punto lagrimal o los canalículos
Por ectropión (eversión del párpado), estrechez (estenosis) post-infecciosa o post-traumática, o por taponamiento con detritos.
Hipersecreción lagrimal refleja
Secundaria a irritación ocular como en síndrome de ojo seco (paradójicamente, la sequedad estimula la producción acuosa refleja), blefaritis, conjuntivitis alérgica o infecciosa, cuerpos extraños o úlceras corneales.
Alteraciones palpebrales
Entropión (pestañas que rozan la córnea), ectropión, o parálisis facial que impide el bombeo lagrimal normal hacia el punto lagrimal.
Fármacos
Algunos medicamentos como colinérgicos, quimioterápicos (5-fluorouracilo, docetaxel) o ciertos colirios pueden inducir lagrimeo.
Causas sistémicas
Enfermedades granulomatosas como sarcoidosis, granulomatosis con poliangeítis, o infiltración tumoral en la vía lagrimal.
Síntomas Acompañantes Frecuentes
Diagnóstico y Estudios
El diagnóstico inicia con una historia clínica detallada, preguntando por la cronicidad, lateralidad, factores agravantes y síntomas asociados (obstrucción nasal, alergias, uso de lentes de contacto). La exploración física incluye inspección de párpados, posición de los puntos lagrimales, y palpación del saco lagrimal para expresar secreción (prueba del reflujo). El oftalmólogo realiza la prueba de desaparición del colorante (test de Jones), donde se instila fluoresceína en el ojo y se observa su desaparición; si persiste, sugiere obstrucción. La irrigación (lavado) de la vía lagrimal con suero fisiológico confirma la permeabilidad: si el líquido retorna por el mismo punto, hay obstrucción distal; si pasa a nariz y garganta, el sistema es permeable. La dacriocistografía (radiografía con contraste de la vía) o tomografía computada de órbitas y senos paranasales se reservan para casos complejos o sospecha de masa.
Estudios comunes solicitados:
- Prueba de desaparición del colorante (Test de Jones básico)
- Irrigación (lavado) de vías lagrimales
- Dacriocistografía (radiografía con contraste)
- Tomografía computada (TC) de órbitas y senos paranasales
- Endoscopia nasal para evaluar meato inferior (donde drena el conducto nasolagrimal)
Tratamientos Médicos
- Manejo de la causa subyacente: Tratar conjuntivitis, blefaritis o ojo seco con colirios adecuados (antihistamínicos, antibióticos, lubricantes).
- Dacriocistorrinostomía (DCR): Procedimiento quirúrgico para crear una nueva vía de drenaje entre el saco lagrimal y la nariz, indicado en obstrucciones irreversibles del conducto nasolagrimal. Puede ser externa o endoscópica.
- Intubación lagrimal con stents de silicona: Para obstrucciones parciales o en canalículos, se colocan tubos temporales para mantener la permeabilidad.
- Cirugía palpebral: Corrección de ectropión o entropión para restaurar la posición anatómica del punto lagrimal.
Manejo en Casa (Si no hay Red Flags)
- ✓Limpieza suave de párpados con toallitas estériles o champú para bebés diluido para evitar blefaritis que agrava el lagrimeo.
- ✓Aplicación de compresas tibias sobre el ángulo interno del ojo (sobre el saco lagrimal) por 5-10 minutos, varias veces al día, para desobstruir conductos en casos leves.
- ✓Uso de lágrimas artificiales sin conservadores si se sospecha componente de ojo seco, para estabilizar la película lagrimal y reducir el lagrimeo reflejo.
Preguntas Frecuentes
Doctor, ¿el lagrimeo constante puede ser por sequedad en los ojos?
Sí, es paradójico pero común. Cuando el ojo está seco, la córnea se irrita y envía una señal de emergencia al cerebro para producir más lágrima acuosa (refleja). Esta lágrima es de baja calidad y no lubrica bien, por lo que se desborda fácilmente. Es fundamental una evaluación para diferenciar entre ojo seco y obstrucción.
¿Se puede curar sin cirugía?
Depende de la causa. Si es por alergia, infección o blefaritis, el tratamiento médico (gotas) suele ser suficiente. Si hay una obstrucción anatómica completa del conducto, especialmente en adultos mayores, la cirugía (dacriocistorrinostomía) es el único tratamiento curativo definitivo. Los lavados e intubaciones pueden ayudar en casos seleccionados.
¿Es normal que a mi bebé recién nacido le lagrimeen mucho los ojos?
Es frecuente por una obstrucción congénita del conducto nasolagrimal. En la mayoría de los casos se resuelve espontáneamente antes del año. Se recomienda masaje suave del saco lagrimal (de arriba hacia abajo) varias veces al día y limpieza. Si persiste con secreción o hinchazón, consulte al pediatra para valorar sondaje.
¿Cuándo es una emergencia el lagrimeo?
Cuando se acompaña de DOLOR OCULAR INTENSO, ojo muy rojo, visión borrosa súbita, fiebre o una bolita dolorosa y roja en el rabillo del ojo. Estos signos pueden indicar infección grave (dacriocistitis aguda, celulitis), glaucoma o problemas corneales que requieren atención inmediata.
¿Qué estudios me van a hacer para saber la causa?
Primero, el oftalmólogo hará una exploración física y pruebas simples como el lavado de vías lagrimales con suero. Si hay sospecha de obstrucción, puede solicitar una dacriocistografía (radiografía con contraste) o una tomografía de órbitas y senos paranasales para ver la anatomía en detalle y descartar masas o fracturas.
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