úlcera por presión

Concepto Clínico:Lesión por presión

CIE-10:L89

La úlcera por presión, también conocida como escara o úlcera de decúbito, es una lesión localizada en la piel y/o tejido subyacente, generalmente sobre una prominencia ósea, como resultado de una presión intensa y prolongada, o de una presión combinada con fuerzas de cizallamiento. Ocurre porque la presión sostenida comprime los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo de sangre y oxígeno a los tejidos, lo que lleva a su isquemia, necrosis y posterior ulceración. Es un problema de salud grave, especialmente en pacientes con movilidad reducida, como adultos mayores encamados, personas con lesión medular o enfermedades neurológicas. En México, su prevalencia es significativa en el ámbito hospitalario y en cuidados domiciliarios, representando una complicación frecuente que aumenta la morbilidad, la estancia hospitalaria y los costos de atención, además de impactar negativamente la calidad de vida del paciente. La prevención es fundamental en su manejo.

🔬 Check-Up Básico desde $499

Incluye Biometría Hemática, Glucosa, Perfil de Lípidos y más

Ver Check-Ups
Publicidad

Descripción Detallada

La úlcera por presión se siente inicialmente como un área de la piel que está más caliente, más fría, más firme o más sensible que el tejido circundante. Puede presentarse como un enrojecimiento (eritema) que no palidece al presionar, lo que indica daño tisular. A medida que evoluciona, la piel puede ampollarse o abrirse, formando una herida superficial que puede profundizarse, afectando capas más profundas como la grasa, el músculo e incluso el hueso. La herida suele tener bordes definidos y puede presentar tejido necrótico (negro o marrón), esfacelos (amarillo) o tejido de granulación (rojo). La evolución se clasifica en cuatro estadios (I a IV) según la profundidad del daño. La condición empeora con la presión continua, la humedad (por incontinencia o sudoración), la mala nutrición, la deshidratación, la presencia de infección y las fuerzas de fricción o cizallamiento (como deslizar al paciente en la cama). El dolor puede estar presente, aunque en pacientes con alteración de la sensibilidad puede estar ausente.

Banderas Rojas (Urgencia)

Acuda a urgencias inmediatamente si úlcera por presión se presenta junto con alguno de estos signos:

  • Signos de infección sistémica: Fiebre mayor a 38°C, escalofríos, taquicardia, hipotensión o confusión.
  • Infección local grave: Aumento del dolor, enrojecimiento que se extiende, calor, hinchazón, mal olor o secreción purulenta (pus) abundante de la herida.
  • Exposición de estructuras profundas: Visualización de hueso, tendón o músculo en el fondo de la úlcera.
  • Necrosis extensa: Presencia de tejido negro (escara) que cubre un área grande o se extiende rápidamente.
  • Fallo del tratamiento ambulatorio: La úlcera no muestra signos de mejoría (reducción de tamaño, granulación) después de 2-4 semanas de cuidado adecuado.

Se debe buscar atención URGENTE (acudir a urgencias) si hay signos de infección sistémica (fiebre, malestar general), infección local grave con celulitis extensa, exposición de hueso o signos de sepsis. La consulta debe ser PRONTA (en días) si se identifica una úlcera en estadio II o superior (piel abierta), si hay dolor intenso, mal olor o secreción, o si es un paciente con diabetes o inmunosupresión. Para pacientes de alto riesgo (encamados, con inmovilidad), la evaluación debe ser de RUTINA y periódica como parte de su plan de cuidado preventivo, incluso antes de que aparezca una lesión, para implementar medidas profilácticas.

Principales Causas

1

Inmovilidad prolongada

Principal causa. Pacientes encamados o en silla de ruedas que no cambian de posición con frecuencia, lo que genera presión constante sobre prominencias óseas como sacro, talones y caderas.

2

Fuerzas de cizallamiento

Ocurre cuando las capas de la piel se deslizan sobre planos más profundos, por ejemplo, al deslizar a un paciente en la cama o al sentarse semi-incorporado, dañando vasos sanguíneos y tejidos.

3

Fricción

Rozamiento de la piel contra superficies como sábanas, que puede erosionar la epidermis, especialmente en piel frágil.

4

Humedad

Exposición prolongada a la humedad por sudor, orina o heces, que macera la piel y la hace más susceptible a la ruptura y a la infección.

5

Estado nutricional deficiente

La desnutrición, especialmente la deficiencia de proteínas, vitaminas (como la C) y zinc, compromete la integridad de la piel y retrasa la cicatrización.

6

Alteraciones de la sensibilidad

Pacientes con neuropatías (por diabetes, lesión medular) no perciben el dolor o la incomodidad que les indicaría cambiar de posición, aumentando el riesgo.

Síntomas Acompañantes Frecuentes

Cambio en la temperatura de la piel: El área puede sentirse más caliente o más fría que la piel circundante.Cambio en la consistencia del tejido: La piel puede sentirse indurada (dura) o, por el contrario, edematosa (blanda y esponjosa).Dolor o picazón en el área afectada: Aunque puede estar ausente en pacientes con neuropatía.Cambio en el color de la piel: Enrojecimiento (eritema) en personas de piel clara; en tonos de piel más oscuros, puede verse púrpura, azulado o con un brillo diferente.Aparición de una herida abierta: Desde una ampolla o abrasión superficial hasta una úlcera profunda con tejido necrótico (negro), esfacelado (amarillo) o de granulación (rojo).

Diagnóstico y Estudios

El médico diagnostica principalmente mediante la inspección clínica minuciosa de la lesión. Se evalúa la localización, el tamaño (largo, ancho, profundidad), el estadio (I a IV según la profundidad), el tipo de tejido en el lecho de la herida (necrótico, esfacelado, granulación), la cantidad y tipo de exudado, el olor y el estado de la piel perilesional. Se palpa para evaluar induración, crepitación (posible infección por gas) y sensibilidad. Es crucial realizar una historia clínica completa para identificar factores de riesgo: movilidad, estado nutricional, incontinencia, enfermedades de base (diabetes, vasculopatías) y medicamentos. El diagnóstico es clínico; los estudios de laboratorio o imagen se solicitan para evaluar complicaciones, no para diagnosticar la úlcera en sí.

Estudios comunes solicitados:

  • Cultivo de tejido o exudado de la herida (no hisopado superficial): Para identificar bacterias y guiar antibioticoterapia en caso de infección sospechada.
  • Biometría hemática completa: Para evaluar anemia, leucocitosis (infección) y estado general.
  • Química sanguínea (glucosa, albúmina, prealbúmina): Para valorar control glucémico en diabéticos y estado nutricional (albúmina baja retrasa cicatrización).
  • Radiografía simple de la zona afectada: Si se sospecha osteomielitis (infección del hueso), especialmente en úlceras de estadio IV o que no cicatrizan.
  • Ultrasonido de tejidos blandos: Para evaluar la extensión del daño en profundidad, la presencia de colecciones líquidas (abscesos) o sinus tract.

Tratamientos Médicos

  • Alivio de la presión (Desbridamiento de carga): Es el pilar del tratamiento. Uso de superficies especiales de apoyo (colchones o cojines antiescaras de aire, gel o espuma), y cambios de posición programados (cada 2 horas en cama, cada 15-30 minutos en silla).
  • Curación avanzada de la herida: Limpieza suave con solución salina. Desbridamiento (quirúrgico, mecánico, autolítico o enzimático) para retirar tejido necrótico. Aplicación de apósitos modernos que mantengan un ambiente húmedo (hidrocoloides, alginatos, espumas, hidrogeles) según las características de la úlcera.
  • Control de la infección: Antibióticos tópicos (p. ej., sulfadiazina de plata) o sistémicos si hay evidencia de infección local invasiva o sistémica, siempre guiados por cultivo.
  • Soporte nutricional y general: Dieta hiperproteica e hipercalórica, suplementación con vitaminas (A, C) y zinc. Control de enfermedades subyacentes (diabetes, insuficiencia vascular). Manejo del dolor.

Manejo en Casa (Si no hay Red Flags)

  • Cambios de posición frecuentes y estrictos: Si es cuidador, mover al paciente en cama al menos cada 2 horas y en silla cada 15-30 minutos, usando técnicas adecuadas (no arrastrar) para evitar fricción.
  • Cuidado meticuloso de la piel: Limpiar suavemente con agua tibia y jabón neutro, secar sin frotar (a toques). Aplicar cremas humectantes para piel seca y usar barreras (pasta al agua, óxido de zinc) en áreas expuestas a humedad por incontinencia.
  • Uso de almohadas y cojines para redistribuir el peso: Colocar almohadas o cojines de espuma entre las rodillas, los tobillos y bajo las pantorrillas para elevar los talones y evitar el contacto directo con la cama.

Preguntas Frecuentes

¿Las úlceras por presión solo le dan a los adultos mayores?

No, aunque son más frecuentes en adultos mayores por la fragilidad de la piel y mayor prevalencia de inmovilidad, pueden ocurrir en cualquier persona con movilidad reducida, como pacientes jóvenes con lesión medular, en UCI, o con enfermedades neurológicas. La clave es la presión prolongada, no la edad.

¿Puedo usar alcohol o agua oxigenada para limpiar la úlcera?

No se recomienda. El alcohol y el agua oxigenada pueden dañar el tejido de granulación sano y retrasar la cicatrización. La limpieza debe hacerse con solución salina estéril (suero fisiológico) o agua potable hervida y tibia con jabón neutro, de manera suave.

¿Es normal que la úlcera huela mal?

No, un mal olor fétido suele indicar la presencia de tejido necrótico (muerto) o una infección bacteriana, posiblemente por anaerobios. Es una señal de alerta que requiere evaluación médica para realizar un desbridamiento (limpieza del tejido muerto) y considerar tratamiento con antibióticos.

¿Cuándo es una emergencia una úlcera por presión?

Es una emergencia y debe acudir a urgencias si el paciente tiene fiebre, escalofríos, confusión, si el enrojecimiento alrededor de la herida se extiende rápidamente, si hay dolor intenso, secreción purulenta abundante o si se puede ver el hueso en el fondo de la úlcera.

¿Qué estudios necesito hacerme si tengo una úlcera por presión?

El estudio principal es la evaluación clínica por un médico o enfermera especializada. Según el caso, pueden solicitarse análisis de sangre (biometría, química, albúmina) para ver su estado general y nutricional, y un cultivo de la herida si hay infección. En úlceras profundas, una radiografía para descartar infección en el hueso (osteomielitis).

Obtén un diagnóstico preciso hoy mismo

El diagnóstico guiado por análisis de laboratorio salva vidas. Nuestro equipo clínico está listo para recomendarte el check-up ideal.

Contactar por WhatsApp

Laboratorio del Bienestar - Atención inmediata

Publicidad

⚠️ OMD - Aviso Médico Legal:

El contenido sobre úlcera por presión generado en esta página tiene fines estrictamente informativos apoyados en algoritmos y bases de datos clínicas. No sustituye de ninguna forma la consulta presencial o telemédica con un médico certificado. Laboratorio del Bienestar no se hace responsable por diagnósticos o autotratamientos basados en esta plataforma educacional.