uveítis posterior

Concepto Clínico:Panuveítis o Uveítis Posterior (Coroiditis, Retinitis, Coriorretinitis, Retinocoroiditis, Neuroretinitis)

CIE-10:H30.8

La uveítis posterior es una inflamación intraocular que afecta específicamente a la coroides, la retina, el vítreo posterior y/o la cabeza del nervio óptico. Es una condición seria que ocurre cuando el sistema inmunológico ataca estos tejidos, ya sea de forma aislada (idiopática) o como manifestación de una enfermedad sistémica infecciosa, autoinmune o neoplásica. A diferencia de la uveítis anterior, el dolor y el enrojecimiento ocular pueden estar ausentes o ser leves, pero el riesgo de pérdida visual permanente es mayor debido al daño directo a las estructuras responsables de la visión. En México, representa aproximadamente entre el 15% y el 30% de todos los casos de uveítis, siendo una causa importante de atención en oftalmología y medicina interna. Su prevalencia está ligada a la de enfermedades como la toxoplasmosis (causa infecciosa muy frecuente en nuestro medio), la sarcoidosis, la enfermedad de Behçet y las espondiloartropatías.

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Descripción Detallada

El paciente con uveítis posterior típicamente refiere una disminución aguda o subaguda de la agudeza visual, que puede ser indolora. Es común la percepción de 'moscas volantes' (miodesopsias) nuevas, numerosas o que aumentan rápidamente, así como destellos de luz (fotopsias). La visión puede aparecer borrosa, nublada o con una mancha fija (escotoma). En algunos casos, especialmente en coroiditis multifocal, puede haber metamorfopsia (distorsión de las imágenes). La evolución es variable: puede ser aguda y autolimitada, como en algunos casos de toxoplasmosis, o crónica y recurrente, con brotes que dejan cicatrices coriorretinianas y pérdida visual acumulativa. Los episodios se pueden empeorar por el estrés, la falta de tratamiento adecuado, la suspensión abrupta de medicamentos inmunosupresores o, en casos infecciosos, por estados de inmunosupresión. La inflamación persistente puede llevar a complicaciones devastadoras como edema macular cistoide, desprendimiento de retina seroso, neovascularización coroidea, atrofia óptica y glaucoma secundario.

Banderas Rojas (Urgencia)

Acuda a urgencias inmediatamente si uveítis posterior se presenta junto con alguno de estos signos:

  • Pérdida súbita y severa de la visión en uno o ambos ojos.
  • Aparición de dolor ocular intenso acompañado de visión borrosa y/o halos alrededor de las luces.
  • Signos sistémicos asociados como fiebre alta, cefalea intensa, rigidez de nuca o erupción cutánea nueva.
  • Historia de cáncer o inmunosupresión (VIH, quimioterapia, uso crónico de esteroides) con nuevos síntomas oculares.

Se debe buscar atención URGENTE (en un servicio de urgencias oftalmológicas) ante cualquier pérdida visual aguda, aparición masiva de moscas volantes con destellos, o dolor ocular severo, ya que puede indicar un proceso inflamatorio activo o complicaciones como desprendimiento de retina. La evaluación debe ser PRONTA (en días) si la visión se deteriora de forma subaguda o aparecen síntomas leves pero persistentes. No es una condición para manejo rutinario; siempre requiere evaluación especializada por oftalmólogo y, frecuentemente, por médico internista o reumatólogo para descartar causas sistémicas.

Principales Causas

1

Infecciosas

Toxoplasmosis (la causa infecciosa más común en México), Sífilis, Tuberculosis, Virus Herpes (CMV, VZV, HSV), Histoplasmosis (en zonas endémicas).

2

Enfermedades autoinmunes sistémicas

Sarcoidosis, Lupus eritematoso sistémico, Enfermedad de Behçet, Esclerosis múltiple.

3

Enfermedades autoinflamatorias

Artritis idiopática juvenil, Espondiloartritis anquilosante, Enfermedad de Crohn y Colitis ulcerosa.

4

Síndromes específicos de ojo

Coroidopatía serosa central, Síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada (común en mestizos e indígenas).

5

Neoplásicas

Linfoma intraocular primario (Linfoma de células B), Metástasis coroideas, Síndromes paraneoplásicos (como el síndrome de cáncer-associated retinopathy).

6

Idiopática

Un porcentaje importante de casos no logra identificarse una causa subyacente tras estudio extenso.

Síntomas Acompañantes Frecuentes

Disminución de la agudeza visual (visión borrosa o nublada).Miodesopsias (percepción de 'moscas volantes' o puntos flotantes nuevos o aumentados).Fotopsias (destellos o flashes de luz en la periferia del campo visual).Escotoma (mancha o sombra fija en el campo visual).En casos avanzados o con complicaciones: dolor ocular, ojo rojo, fotofobia intensa y distorsión de imágenes (metamorfopsia).

Diagnóstico y Estudios

El diagnóstico lo realiza el oftalmólogo mediante una historia clínica detallada y un examen oftalmológico completo. La clave es la oftalmoscopia (fondo de ojo) bajo dilatación pupilar, que puede mostrar infiltrados coriorretinianos blanco-amarillentos, vasculitis retinal, edema del disco óptico o desprendimiento seroso. La tomografía de coherencia óptica (OCT) es fundamental para evaluar el edema macular y la inflamación de las capas retinianas. La angiografía con fluoresceína o con indocianina verde permite valorar la inflamación activa y la integridad de la barrera hematorretiniana. La ecografía ocular (ultrasonido) es útil cuando los medios opacos (como hemorragia vítrea) impiden la visualización del fondo. El médico internista colabora solicitando estudios sistémicos (laboratorio, imágenes) para identificar la etiología.

Estudios comunes solicitados:

  • Examen oftalmológico completo con dilatación pupilar (oftalmoscopia).
  • Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) macular y de papila.
  • Angiografía con fluoresceína y/o Angiografía con verde de indocianina.
  • Ecografía ocular modo B (ultrasonido).
  • Estudios sistémicos: según sospecha clínica (VDRL/RPR, FTA-ABS, serología para Toxoplasma, PPD o IGRA, radiografía de tórax, enzima convertidora de angiotensina, HLA-B27, etc.).

Tratamientos Médicos

  • Tratamiento etiológico: Dirigido a la causa subyacente (ej. antibióticos para sífilis, antiparasitarios para toxoplasmosis, antituberculosos).
  • Corticoides: Son la base para controlar la inflamación no infecciosa. Se pueden administrar por vía oral (prednisona), periocular (inyecciones) o intraocular (implantes). Su uso debe ser supervisado estrechamente.
  • Inmunosupresores/Modificadores de la enfermedad: En casos crónicos, recurrentes o que requieren esteroides ahorradores (ej. metotrexato, azatioprina, micofenolato, agentes biológicos anti-TNF como adalimumab).
  • Tratamiento de complicaciones: Terapia con láser para neovascularización, cirugía vítreorretiniana para desprendimiento de retina o hemorragia persistente, y manejo del glaucoma secundario.

Manejo en Casa (Si no hay Red Flags)

  • No existen remedios caseros para tratar la uveítis posterior. El reposo visual relativo puede ayudar a la tolerancia de los síntomas, pero no modifica la enfermedad.
  • Evitar la automedicación, especialmente con gotas oftálmicas con esteroides que pueden empeorar ciertas infecciones o elevar la presión intraocular.
  • Proteger los ojos con lentes oscuros si hay fotofobia asociada.

Preguntas Frecuentes

¿La uveítis posterior me puede dejar ciego?

Sí, es una causa importante de pérdida visual irreversible si no se diagnostica y trata a tiempo. Las complicaciones como el edema macular crónico, el glaucoma o el desprendimiento de retina pueden dañar permanentemente la visión. Sin embargo, con un manejo especializado y agresivo, muchas de estas complicaciones se pueden prevenir o controlar.

¿Es contagiosa la uveítis?

La inflamación en sí no es contagiosa. Sin embargo, algunas de las infecciones que la causan, como la toxoplasmosis o la sífilis, sí pueden transmitirse por otras vías (alimentos, contacto sexual). La uveítis es la manifestación ocular de ese proceso, no se contagia de persona a persona por mirar o estar cerca.

¿Tengo que tomar esteroides (cortisona) por mucho tiempo?

El tiempo de tratamiento con esteroides orales varía según la causa y la respuesta. Pueden ser necesarios por semanas o meses, con una reducción muy lenta y supervisada para evitar rebotes. En casos crónicos, se usan inmunosupresores para permitir reducir o suspender los esteroides y controlar la enfermedad a largo plazo.

¿Cuándo es una emergencia la uveítis?

Es una emergencia oftalmológica cuando hay pérdida visual SÚBITA (en horas o un día), dolor ocular intenso, o aparición brusca de muchas 'moscas volantes' y destellos de luz. Estos síntomas pueden indicar inflamación severa, oclusión vascular o desprendimiento de retina, que requieren atención inmediata para salvar la visión.

¿Qué estudios me van a hacer para saber la causa?

Además de los estudios oculares (OCT, angiografía), el médico internista solicitará análisis de sangre para buscar infecciones (toxoplasmosis, sífilis, tuberculosis), marcadores inflamatorios (VSG, PCR) y autoinmunidad (ANA, FR, HLA-B27). Dependiendo de los síntomas, podrían pedirse radiografías o tomografía de tórax para buscar sarcoidosis o tuberculosis. Es un enfoque paso a paso.

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